
No me dejes que esta noche soy covarde y estoy desnudo de valor (Hermano mio, Bose, 1981)
En la mañana, muy cerca de las 5:00 me desperté con una idea fija y reflexioné sobre las posibles consecuencias de ponerla en práctica ese pensamiento. El resultado fue algo que yo no me esperaba.
No miento al afirmar que todos tenemos demonios (miedos) que en menor o mayor medida se apoderan de nosotros siempre y cuando los invitemos a entrar. No se si aquí he tocado algunos de ellos. De los que ahora recuerdo y me servirían para ejemplificar el punto es mi fijación a volar, el miedo a las alturas. Cuando era niño me encantaba trepar a las bardas. Había una que dividía un pasillo y que no debía ser superior su aptura a los 2 metros. Un buen día se me ocurre brincar y encaramarme en ella y con un poco de esfuerzos ya estaba sentado al filo de la pared, ahora imaginen la estatura que ya debía tener para haber logrado llegar, casi de un brinco a la sima de la barda, pues bien, cuando intenté bajar de la misma forma que había subido me percaté que le tenía miedo a las alturas y mi reacción fue un velado ataque de pánico, y eso me provocó la ansiedad al pensa que pasaría si bajaba de un solo brinco. Tubieron que ir por una escalera y casi casi asustirme para poner cada uno de mis pies sobre los peldaños de la diminuta escalera en la que minutos depués bajé. Otra experiencia similar la viví subiendo la murala de una presa. Un muro conformado con piedras que circunda una parte de una presa, Sion problemas incluso jugando carreras comencé el acenso, cuando llebaba más de la mitad tomé conciencias de lo que estaba haciendo y al reflexionar entré en pánico y mi reacción fue nuevamente la anciedad.
Pues bien , sin adentrarme en los detalles de la idea o fijación con la que desperté hoy, y darle vuelta una vez ya conciente mi reacción fue la misma. Nunca había tenido una fijación tal que me impidiera brincar de esa idea a otra, al gradoq ue me asusté y me tuve que levantar y ocuparme físicamente en otra cosa, la tarea era obligar a la mente a que pensara en otrta cosa. Me dio miedo, mucho miedo pensar que me quedaría con esa fijación. Ahora son las 11:15 y no ha desaparecido del todo esa fijación, pero creo que lo estoy convirtiendo, asimilando y el miedo ya no es tal.
No lo sé... por momentos pensé en marcarle a alguien para pedirle me alludara, pero diablos, recordé que no hay nadie a quien le pudiera hablar e inntentar platicarle lo que me estaba pasando. Me dio aun más miedo y a l avez me dio la fortaleza de ponerme en pie y tratar de solucionar, como siempre yo solo mis problemas.
Aquí estoy con los resabios del sueño aquel. Creo que sigo dormitando. ESTAMOSENCOMERCIALES.
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