
Desde que era niño se me inculcó el festejo de mi
cumpleaños. En algún momento se me dijo que mi nacimiento había sido un gran acontecimiento
por lo que la celebración de esta fecha era algo memorable, al menos para mí lo
era y lo recuerdo con mucho gusto.
Quedan fotografías que dan cuenta de la forma en que
celebraban mi fiesta, desde el año cero hasta los 7 8 o 9 años, lego no sé por
qué no se registró más en imagen y de ahí aunque no hay memoria gráfica de
ellos si quedan en la mente esos días en que mi mamá me orneaba mi pastel hecho
con natas y cubierto con un merengue hecho con claras de huevo, azúcar glas y
jugo de limón, la ensalada de codito con jamón y aceitunas y no podían faltar
la Coca Cola, Que días aquellos.
Recuerdo que para comer, aunque nadie comía, se preparaba
caldo de cocido. El único que lo probaba era mi papá quien llegaba instantes
antes de que llegaran los invitados y claro, como olvidar a los invitados y
porque no decirlo… los regalos que traían. Esa era la esencia de la
celebración. El enigma de ver el tamaño y forma de la caja y luego intentar
adivinar qué había en su interior.
El regalo más entrañable fue un perro bóxer que me regalo mi
padrino y madrinas de bautismo: Mi madrina Tito y mi padrino Teban, ambos ya
fallecidos. Del mismo modo las “Atoleras”: Lupe y Estela quienes siempre
asistían a mis fiestas, en su tiempo mi tía Carmen grande y Carmen chica; mi
Tía Coco; Claro, Ricky, Pulín y Mónica,
Arturito y su hermana y alguno de mis primos.
La música, las mañanitas con Javier Solis y luego las
mañanitas norteñas, luego hasta la Sonora Santanera, pasando por La canción del
Negro José y quizá hasta algo de música disco.
Así transcurrió mi infancia rodeada de cariño y momentos
dignos de recordar, momentos en los que indiscutiblemente estaban mi Mamá y mi
papá, y mis hermanos Chuchy, Kiki, Como, Paty y Bebe, ellos eran los invitados
especiales a mis fiestas.
Todo este recorrido de mis primeros cumpleaños valla como un
homenaje a mis papás por estar con migo siempre, pero sobre todo por traerme
aquí con ustedes.
Gracias mamá por haber confiado desde el primer momento en
mí, por cuidarme antes, gracias por enseñarme las primeras letras y los
números. Gracias por permitirme aprender contigo en la escuela para adultos,
gracias por hacer ese esfuerzo.
Mil gracias porque antes y después
y hasta la fecha tenerme en tus oraciones.
Gracias Pá, por inculcarme la duda metódica, el análisis sarcástico
y esa ironía que nos hace ser tan iguales en la independencia del pensamiento.
Gracias papá por mostrarme la pasión por el dibujo y por la sed por la lectura.
Y Gracias a mis hermanos por siempre estar ahí.
Gracias por celebrarme cada que nos vemos y yo soy feliz por
estar con ustedes!
Los quiero y estamosencomerciales!