
Al cierre del 2009 lo único que viene a mi mente es la depuración y cambio de actitud. Hace un año, y por andar de fisgón en el red me topé con un blog y me introduje en este ejercicio de comunicación. A un año varias han sido las exploraciones que introspectivamente he hecho. Me he dejado llevar por el momento y en este espacio se encuentras las meditaciones que en momentos me aquejaban.
Este ejercicio nunca ha tenido la pretensión de moralizante o erudito, lo que humildemente busca es encontrar un medio en que el quede un registro de lo he dejado de ser y muta cada día en lo que a cada momento me convierto. No se si esa mutación sea positiva o no, lo cierto es que existe y hay que ser consiente de ello, ya el tiempo y la revisión de los textos y la comparación con el modelo real podrá aproximar una posible evaluación cualitativa.
2009 agoniza y con él la década, la cuarta década que e ha tocado ver caer. Si hago una vista atrás, no se bien a bien que me dejó, pues ya estoy grandecito como para haber levantado la cara hace rato, lo cierto es que los últimos 10 años, tal y como tenía que ser me ha servido para moverme en otros derroteros y probarme que también ahí puedes establecerte y desarrollarte.
Esta ha sido un constante, crecer. El reto es ser consiente de tal crecimiento, tener la mente puesta en el conocimiento que se va generando mientras cambian los conceptos después de haber visto, leído, escuchado, o compartido algo. Nuestra única certeza es que somos un caleidoscopio viviente, y que
nuestras posibilidades de lectura son infinitas, tantas como las que nosotros mismos podamos tener de nosotros mismos.




























