Al cruzar por los pastitos, note desde lejos que en el piso lucían unas manchas moradas, son las jacarandas que apenas se ponen en flor y éstas caen al suelo. Tercer miércoles de febrero. ya miércoles de ceniza en guanjuato.La cuaresma comenzó.
Desde temprana hora la gente lucía una cruz en la frente, señal de redención y compromiso, pero también de vanagloria de ser católicos. Aunque también hay quien lo aprovecha para lucir su anticlericalismo.
El sentimiento de exaservado catolisismo no es extraordinario si tomamos en cuanta que aquí los católicos somos una gran mayoría. No puedo dejar de penzar en mis amigos del sur, quienes su cruz los hacen ser la diferencia, pues ahí el ser católico es ser parte de la minoría. Ahí la gente que luce su cruz lo ace con una dignidad renovada y orguyo de pertenecer a un grupo.
Las cruces que de mañana eran germosas, en la tarde no son más que tizne corrido por el sudor o un descuido, mancha sin forma que demuestra lo que ahí estuvo.
Durante el día fue dificil abstraerse de la idea que la cuaresma llegó y con ella su comida, al subir por un costado de la escalera central de la Universidad fue imposible dejar de persibir el aroma de tortas de camarón, juro que se me hizo agua la boca.
Yo, al andar de un lado a otro por la mañana, me tuve que esperar hasta la noche para ir a tomar ceniza, por segunda vez fui a San Roque, me hcerque, me incñiné y listo, un año más en que tomo ceniza, me senté en una banca al costado del altar mayor y mientras meditaba noté que las obras de restaruación abanzan.

En los proximos cuarenta días las jacarandas deberan intarse de morado por completo y a su alrededor lucirán una carpeta gruesa y morada.
Ya abrá alguién a quien tronarle una jacaranda en la frente, y mintras la inflo ese sabro caracteristico a flor morada me regresará a cuando mi papá hacía eso, inflar una flor de jacaranda, cerrarla y tronarla en nuestra frente.
Selores, la cuaresma llegó, hay que ayunar.
Estamos en comerciales.

