junio 18, 2009

¡Y hoy terminó el semestre!


Como siempre me pasa, quizá no expresé mi interés por lo que estoy haciendo. Hasta volví a hacer dotes de mi arrogancia, sin hacerlo adrede, pero bueno, para bien o para mal hoy terminó el semestre, con sus sin embargo, sus asegures, sus sin sabores y ni siquiera la certeza de aprobar el semestre, hoy terminó y fue rubricado con una serie de exposiciones que me toco inaugurar en la cual no creo que me haya ido muy bien, pero por la negociación previa, pues ya estaba todo muy dicho. Pacto entre caballeros según dijo mi buen amigo y director de tesis Carlos Armando.

Sea como sea ya terminó un segundo semestre, un año. 12 meses de intenso trabajo y en donde ve con mayor claridad mi tema. Ya se de qué quiero hablar. Y eso me llena de gusto. Más allá que los que me leen o que me escuchan, es importante que este que escribe sepa que está haciendo y ya sucedió.

sto es causa de que hoy escriba algo y esto tiene que ver con algo que ya había escrito. La satisfacción de hacer las cosas cuando debes hacerlas y que estés satisfecho por eso.

Que estés contento con lo que haces.

Eso es algo para festejar y festejé… ESTAMOSENCOMERCIALES

junio 17, 2009

Mi encuentro con el México profundo


Cada semana; o cada quince días; o cada que se requiera tengo una dosis de México profundo y eso sucede cuando viene una muy buena a hacer el aseo de la casa donde vivo.

Las pláticas que en ocasiones se convierten es francas discusiones en momentos clarifican qué es lo que pasa en este México nuestro. La falta de empleo, lo caro de los servicios, las relaciones humanas, lo cara que está la vida, en fin, temas van y temas vienen en las tres o cuatro horas en los que doña Concha visita esta casa y cada que se va, ya en la tranquilidad y quietud, pero sobre todo en el olor a limpieza… me permite hacer una serie de reflexiones que siempre se quedan en eso.

Creo que ya estamos por el año 12 en que viene la señora y me ha tocado ver como esa familia y sus vecinos y los hijos de sus vecinos van creciendo, los nuevos problemas a los que se enfrentan, los dilemas que han tenido y tienen que sortear al diario, temas que sin lugar a duda serían los míos si en este momento de mi vida ya estuviera casado. Siempre he visto mi cercanía con Doña concha y Su gente como un laboratorio social, una especie de ver los toros desde la barrera o ver llover y no mojarme.

Con todo y su modo de ser, que no siempre ha parecido adecuado (porqué quién soy yo para aprobar o reprobar qué) hemos llegado a ser cercanos, Me he dado cuenta que en momentos le he servido de apoyo y del mismo modo le he podido consultar algunas cuestiones, pero lo cierto es que siempre acabamos discutiendo y eso, creo, siempre nos divierte a los dos.

Gracias por este tiempo de ayuda y por permitirme ver de cerca lo que sería la vida si la estuviera viviendo como debería ser… ESTAMOSENCOMERCIALES







junio 12, 2009

Por segunda vez en mi vida


Debería ser el año 1989, una mañana en la que estaba en la clase de Ciencias Sociales, con la maestra Yolanda del Socorro Durán, que algo dije que a la señora no le gustó y sin pensarlo dos veces, ella era la autoridad en el aula, me envió con el subdirector. El profesor Manuel, del cual ya he olvidado su apellido me concientizó del mal que estaba detrás de todo, una infinita arrogancia que a mi edad, apenas 14 año entonces era, como sigue siendo, una falta que no permite la libre convivencia del individuo con su entorno.

Esta exploración viene a cuenta pues otra vez, después de veinte años, retorno a una oficina, y me encara la máxima autoridad por el mismo mal. Con seguridad en muchas otras ocasiones me pude haber enfrentado a situaciones similares, pero en aquellas ocasiones la sangre no llegó al río, y ahora sí.

Cinco lustros después, y con un tono mucho más cordial, lo cual no le quita el gran bochorno, me exponen lo mismo que en aquella mañana, la arrogancia se apodera de mí y evita que la gente que me rodea se acerque de buena manera ami persona.

En verdad que es muy penoso el estar en una situación como esa, sobre todo porque en aquel lugar estaban dos muy buenos amigos, que me han brindado su confianza y me dispensan su amistad, pero debieron actuar como lo que eran, autoridades.

Aun ahora que han asado varias horas dejo de sentir el rubor y reitero lo amable y ameno que se portó el licenciado Diego León con migo, pero la evidencia era inobjetable. Soy un arrogante irredento.

Y sobre la arrogancia, de qué?

Esa ha sido la eterna pregunta de toda mi vida. “Ernesto está muy crecido”, ¿Pero cuál es ese insumo que me hace sentir así? Cada que llego a este punto, yo no encuentro respuesta a eso y no me siento arrogante, lo juro. No es ese el espíritu que me motiva. Pero tampoco esta breve reflexión me da respuesta a mí, pues a final de cuantas el que te juzga es el que lo percibe y ante él, eres así, un arrogante. En verdad me gustaría conocer el insumo de esa arrogancia que todo mundo ve en mí.

Yo creo que más bien soy intolerante… y no sé disimular mi molestia.

No sé…

El hecho es que dos veces he estado ante una autoridad por la misma causa, se que es un problema constante en mi.

Ante las evidencias me asumo como culpable, no hay disculpa ni palabras por lo que ESTAMOSENCOMERCIALES

junio 03, 2009

Pensamientos escritos en el ordenador


Sentado frente al ordenador, escuchando como chocan las hojas de los árboles con una brisa que más que refrescar revuelven más el calor, así es mi noche en Guanajuato, así es la noche de hoy.

Qué si tengo tema que contarte? Sabes de sobra cuales son mis eternos temas: mi trabajo, mis ocupaciones alternas, las actividades a las que me sumo al final y que debo sacas, pues me late hacerlas. En fin, en eso, todo sigue igual.

El calor arrecia mientras me concentro en la escritura y muevo sin cesar los dedos. Las palabras parasen acomodarse solas. Las ideas se completan mientras aprieto una a una las teclas del ordenador y la humedad, producto del bochorno, es cada vez mayor.

Qué te quiero decir; qué haré mañana; quién falta por llegar a la casa; cómo estarán mi familia en León; una interminable retahíla de cosas que se agolpan en mi mente, pero lucho, pues este momento es para compartirlo, así, a la distancia, con tigo.

Decirte que estoy bien, como todo el mudo parcialmente feliz: Que tengo dos meses nadando, lo cual me hace caer por la noche rendido y por las mañanas dudo en levantarme, pero el resultado ha sido bueno, ahora me siento mejor. Que académicamente ando bien. Que mi gato sigue bien latoso, todas las mañanas cuando me levanto me laula por ambre y yo le pregunto, a quién le maullo yo. Que paso el mayor tiempo posible con mis amigos.

Que pienso mucho en ti. Que mientras escribo esto la pantalla se ha puesto borrosa, pero no es cosa de la máquina, sino los ojos se me han empañado.

Cuantas cosas por compartir, cómo hacerlas que se compacten en una pequeña carta que tampoco sea cansada a la lectura. Que recibas lo que te quiero compartir y que las letras una junto a la otra transmitan también mi sentir.


El calor no amaina y debo luchar con Morfeo para que me deje dormir, pues mañana me toca nadar a las siete de la mañana.

Yo te mando un sin fin de besos y abrazos, así como mis mejores deseos por doquiera andes. Piensa en mí.

Como siempre, nunca adios, pues siempre ESTAREMOSENCOMERCIALES.

junio 02, 2009

Medio año y sigo aquí

Cierre de proyectos, apertura de otros, preludio de entrega de trabajos finales de posgrado, bomberazos y un sin fin de cosas que faltan por hacer son la señal de que junio llegó y con el la prisa de estar en el medio año y con los ánimos, al menos nos los hacemos, por seguir adelante el otro medio año de nuestra vida.


Hacer el balance de lo que se hizo, y planear cómo es que se va a terminar el año, son de las cosas que a mi me dan hueva, mejor dejo que el tiempo pase y que el calendario me recuerde qué es lo que haré, de una otra forma hay que hacerlo, mas vale tener una actitud flojita y cooperando ante la vida.

Junio llego y aquí seguiremos… ESTAMOSENCOMERCIALES.