
En los ya cuatro días que llevo aquí, bendito sea Dios, no me ha tocado ver maniifestaciones de violencia, más si una extrema seguridad, retenes militares, policías atrincherados en las bocacalles, un verdadero estado de sitio, pero al mismo tiempo una población que pese a las evidencias, hace su vida, y mantiene una tensa calma que no impide que la vida siga.
Esta es mi segunda ocación aquí y de la primera a la segunda vez me ha dejado un estupendo sabor de boca. Magnifica gente y exelente hospitalidad. Te hacen sentir bien, arropado y con ganas de volver.
Apunto de parttir de Ciudad Juárez me queda un pensamiento, y esto es que la gente se resiste a vivir en esta situación, por lo que ha decidido que a los visitantes los debe tratar de la mejor manera. Yo estare de regreso, si Dios en dos años, y ojalá y el clima social no haya cambiado, pero si la sosobra por la inestabilidad en su seguridad.
Gracias Juárez, espero verte pronto y verte bien.


