(En mi gustada sección: Verdades de Perogrullo)
En momentos la fortaleza o fragilidad del ser humano es medido por su estado de ánimo, aparente, claro está. Del mismo modo el propio estado de ánimo no siempre es lo que parece, ni la efusividad o aparente melancolía estarían ahí marcando lo que en verdad se siente, la cara vista no siempre es un anuncio del todo real.
Todo esto lo traigo a cuenta porque tengo rato que la música que encuentro a mi paso, alguna nueva, otra recuperada de los annales es muy melancólica y no voy a negar que si la sigues, esto es: si te dejar llevar por la cadencia de la música claro que como si fuera un trailer en bajada te arrolla y sin frenos. Pero en mi caso no es así. No siempre es así.
La música es eso, un catalizador de estados de ánimo. La cristalización del momento... de un determinado momento en la vida del autor que de forma distinta es tomado por cualquier individuo y éste, sin saber más que lo que dice la canción y/o lo que despierta el ritmo, las notas musicales, uno en su mente recrea otra historia, despierta o permite que despierten algunos sentimientos. Yo lo resumiría en que uno escucha y libremente recrea la experiencia que significa la música (letra y melodía) y se deja llevar o no.
Life of Mars o Ma keen Dawn, incluso una versión en salsa de Your Song, han sido canciones que en los últimos meses han pululado por mi mente. Las escucho y escucho y vuelvo a escuchar y no me canso, incluso me revitalizan. Para la gente que no las haya escuchado quizá le parecerá un poco raro que energice algo que aparentemente es tan deprimente, dicho esto por su ritmo musical, pero todo depende del momento vital del interlocutor.
La canción que ahora traigo en la mente es una nueva versión de Life on Mars (http://www.youtube.com/watch?v=w6l8zrsf4LY ) cantada en portugués y que pertenece al dico The Life Aqustic Studio Sessions, en la que Sue Jorge, solamente acompañado por los acordes de una guitarra recrea una atmosfera musical un universo paralelo al ya creado por B
owie. Sting alguna vez dijo que la canción que resista ser tocada con los acordes más orgánicos sería una gran canción. Pues life on Mars de David Bowie, pero ahora tocada por una gitrarra y cantada por una voz interesante lo es, sin perder su esencia y con una nueva dosis de hace una verdadera recreación de la canción del mítico músico inglés. Seu Jorge es el interprete de lo que ahora es mi canción favorita de todos los tiempos, de este mes.
Música al fin, creada por sentimiento, que son el motor de nuestra vida. Qué profundo… jajajajajaja
ESTAMOSENCOMERCIALES.