septiembre 18, 2016

Resulta

Son sólo acordes, paisajes sonoros en los que te pierdes o dejas llevar, dependiendo la atención que pongas a la melodía. Sólo eso. Texturas que acarician tu cerebro o lo que crees genera para dejarte llevar y sentir.
Hace unos días buscando música llegué a una canción que nunca había escuchado, ya antes había escrito en esta plataforma una entrada de canciones que me hacen llorar, y no es que me regodeé por hacerme ver como el hombre más sensible o sensiblero del universo, pues sé que disto mucho de serlo.
Pues cuando encontré esa canción, imaginé un poco de qué iba: acordes y sobre todo la interprete: Lucha Villa; y el compositor: Juan Gabriel, una mancuerna explosiva, todo había comenzado al recuperar: No Discutamos y ahora esa.
Pues bueno, esta mañana puse esa playList que por culposo de la selección simplemente se reconoce como JG, así junto y comenzaron a corres las canciones, es una lista de canciones que me gustan incluso por la rareza de la interpretación, pues son canciones poco conocidas de Juan Gabriel o bien interpretaciones de autor de canciones que originalmente no cantaba él.
Así pues fue una a una las canciones hasta que llegué a Resulta y al escucharla pensé en la sensación al escuchar los primeros acordes al escucharla cuando la bajé y cargué al IPod y ahora os revivía.
Seguí la letra y sin más mis ojos comenzaron a brotar lágrimas, una tras otra y arreciaba el ritmo, y un poco los reclamos musicales y yo porrompía más mi llanto.
Aquí vuelvo a articular ¿porqué llorar?
No es el tema ahora y ya he escrito mucho de eso en estas páginas.
Compartí un Twitt donde reprochaba más al compositor que al interprete por lo que llamé desgarradora forma de expresar un sentimiento y lo sostengo, había unas semanas, también un sábado escuché por vez primera Costumbres, pero interpretada por el autor... el resultado fue muy similar, pero quizá más bochornoso...
¿Porqué llorar?
Cuando la letra y la música están conectadas a la víscera y por víscera me refiero al cardio, no encuentro otra forma que sentimientos genere que no sea uno muy sensible y si andas susceptible, pasa lo que pasa.
Sé que es una forma muy racionalista para explicar algo que no me hubiera llevado más de unas cuantas líneas, pero así soy de barroco y abigarrado.
Que si disfruto la música de JG, definitivo, crecí escuchándolo y con el tiempo han ido cayendo uno a uno los veintes necesarios para que sus letras hagan click y sea un sontrack muy vivible... ya un día escribiré al respecto.
EstamosenComerciales

septiembre 11, 2016

Animales

Corría el años de 1989 y durante el receso de la secundaria Efraín, joven a quien podría catalogar como "El Rudo", después de estar fastidiando a un cachorro de perro, simplemente lo pateo. El pequeño pero voló algunos metros, lanzando un chillido fuerte y luego, como pudo, se levantó y corrió hacia unos matorrales de un descampado pedregoso que estaba junto al aula en que tomábamos clase el tercero A de la secundaria.
Desde temprano, como grupo, nos percatamos que habían algunos cachorros abandonados, como se estilaba y estila. La hembra embazada tiene las crías y éstas son abandonadas en las orillas de la ciudad y en la escuela secundaria. los pequeño perros seguían a los escolapios en busca de un mendrugo de pan con crema jamón, incluso alguna fritura, no por que eso comieran los perros, sino porque era lo que comíamos en esas épocas los estudiantes.
Al salir al receso, sobre todo las niñas cargaron algunos perritos y se dieron cuenta que estaban plagados de pulgas, ero aun así seguían jugando con ellos. Se lo pasaban de mano en mano, hasta que ya casi al final, la "bolita" en la que estaba el güero Efraín, Jesús, Federico, Joel y no recuerdo quien más, le pidieron el perrito a Laura, ella se los dio, el, cual balón, lo puso en el suelo y simplemente lo chutó.
nunca me he caracterizado por ser confrontativo y ante tal acto de barbarie por un humano de mi misma edad, proferido a un ser indefenso, fue tal esa mezcla de horror, asombro, coraje y lo único que hice fue dirigirme a mi lugar y sin mas me senté, hundí mi cabeza en la paleta de la silla y lloré. Un joven de 12 años lloraba por el maltrato a un animal. Aun hoy me reprocho el no haber hecho algo más rudo, pero no, sólo lloré por la impotencia y al pensarlo mejor, quizá no encontraba respuesta ante ese acto de violencia innecesaria. Desde mi banca y aun con la cara entre los brazos, me percaté que comentaban "Qué le pasa a Ernesto" y respondían que lloraba por lo que le habían hecho al perrito.  
27 año s han pasado y sigo sin entender cómo alguien pueda infringir dolor a un semejante u sigo sin tener los cojones para confrontar a quien lo haga. Hace unos minutos di cklic a un video donde unos niños incendiaban a un pequeño gato. Cachorros humanos que queman a un cachorro felino, sin más, no pude seguir viendo tal barbarie y pienso, porqué hacer eso y luego, porqué tomar, luego compartir un video así. Quién es el animal.
Me quedan dos reflexiones,
Cuándo tendré carácter y confrontaré a lo que crea injusto?
y segunda
#EstamosenComerciales


septiembre 10, 2016

Tiempo








Mucho he analizado mi estado actual, y veo que poco queda del Nene de 2010.
El tiempo pasó.
Mucho hecho, poco recorrido, pero la experiencia se ha acumulado. El polvo es perceptible en la solapa y en perspectiva, al voltear atrás, queda la expectativa y porque no decirlo, el sueño de lo que había pensado sería esta travesía.
Al retornar al mismo lugar, desciendo a los andenes para ver si entre la muchedumbre me encuentro, me identifico. Quiero decirle las cosas de las que debe cuidarse y las decisiones a las  debe ceñirse y de quien no debe confiar.
Era 1994 y podría hacer un primer corte y así con sucesión de coyunturas advertirían lo que para mí sería un mejor Yo.
Eso no deja de ser la utopía, que colocaría junto a la búsqueda del Santo Grial y la fuente de la Eterna Juventud. Ideales de un mejor ser. Ideas inalcanzables.
Se llora, pero se aprende. El tiempo ha pasado y no queda más que disfrutar lo vivido y agradecer por que lo sabio de la vida, nos hace estar en el lugar adecuado, con las personas idóneas, para experimentar y crecer, lo cual no significa que sea bueno.
Es sólo un proceso de aprendizaje.
Consiente desde mis primeros años de la importancia de atesorar los recuerdos, enumerar la experiencia y valorar el proceso.
Sigo aquí, viendo como transcurre el tiempo y yo en él...
#EstamosenComeciales

  

Simplemente Daniela





Con un "Ciao, hasta siempre  los acordes de la guitarra eléctrica, y ella despidiéndose. Así terminó la madrugada en que en el año de 1988, con mis primeros 13 años, un niño terminaba de ver a su ídolo.

Sin mucha idea de lo que significaba las frases "Para realizar, mis sueños qué haré" o "Tengo con qué, busco con quién, ya quiero sonreír",  me emocionaba la interpretación y terminé con los ojos razados de lágrimas, como ahora que revivo esos momentos a volver a ver este programa.

Disfrutaba el ver el video de "De mí enamórate", en VideoExitos, y sobre todo sus actuaciones en XETU, cuando salía con los Puppets del programa. Cómo olvidar los especiales junto a Miguel Bosé, incluso las películas y apariciones en el programa dominical que era tan largo como la cuaresma.

Esa madrugada de agosto me fui a mi recámara y tomé una libreta y me puse a escribir una carta que al final nunca envié y que  debe estar traspapelado en algún libro de mi estudio. Lueego vendría Balada por un amor, y otros esfuerzos televisivos como Hoy con Daniela, del cual vi casi todas las emisiones y luego las obras de teatro.
La sigo y disfruto al día de hoy y ya con más conciencia de lo que dicen las letras de sus canciones las canto y me llegan. Gracias por regresarme esos recuerdos, que si bien están tatuados en mí, vivificarlos con la constatación del video, puedo sentirme ese niño y no dejo de seguirme repitiendo: "Qué grande, bella y talentosa es esa mujer" 
Agradecido por volver ver el programa en que me deleitó por más de dos horas, y desde entonces... EstamosenComerciales