mayo 01, 2020

De niño

Recuerdo era una de las esperas más largas. Una gran expectativa la celebración del día del niño, que no entendía a que correspondía, y que principalmente se efectuaba en la escuela. La refresquera que consesionaba a la escuela nos daba a cada uno un refresco y había nieve, pastel y taquitos. Eran años de crisis económica por lo que las mamás debería cooperar con algún guisado o efectivo para comprar los cueritos o las tostadas. Eso si, cada uno debería llevar su baso, plato y cuchara... la mayoría llevábamos unos de vaquelita de un color verde que se vendían en un super mercado que se encontraba en la calle Pino Suárez y Leandro Valle.
Ese día se nos permitía llevar ropa de calle, es decir, sin uniforme, entrábamos un poco más tarde a la escuela y no faltaba quien llevara una grabadora y Kcets, eramos modernos. Al inicio había una ceremonia oficial, de todos los niños en el patio, ese día rentaban una lona para cubrir el gran patio, en donde caía el sol a plomo. contrataban algún payaso, acto de circo o algo así, ya luego regresábamos al salón, donde ya los mesa/bancos estaban acomodados de forma distinta, amanera de mesas y ahora nos sentaríamos volteando a nuestra propia mesa.
Tengo presente algunas celebraciones que por varios motivos se mantienen en mi mente y me gustaría comentarlas: en principio estuve en la Escuela Modelo, escuela del centro de la ciudad de mucha tradición. Una vez llegamos y en el patio principal había mesas ricamente decoradas. en los muros había recortes con forma de payasos, globos , perros. Llegamos y nos acomodaron en nuestros respectivos lugares. Había como un cuarteto de música clásica, y luego el show de un mago y payasos, mientras la actuación avanzaba, comenzaron a servir un desayuno y lamentablemente la gelatina estaba derretida y el cóctel de frutas caliente y con un sabor avinagrado. Al final debieron darnos alguna pelota o algún juguete Creo que me divertí.
Otro día del niño, el del segundo año, nuestra maestra nos regaló gorritos de fiesta y antifaz. un compañero intentó pegar el gorro con el antifaz y lo rompió todo a lo que yo, le hice una observación, la maestra que estaba un poco estresada, no lo puedo explicar de otra manera, me regañó y me dio mucho sentimiento y me puse a llorar. Como en esa ocasión habían pedido a las mamás que llevaran guisados mi mamá andaba en la escuela y alguien le dijo que me vieron llorar y fue rápidamente a buscarme. Recuerdo muy bien que me pedía que le explicara lo que había pasado y al verla no pude más que llorar ahora con más sentimiento, pues ya estaba conmigo mi mamá. Ella me pedía le explicara que era lo que había pasado y de la forma más paciente me decía: "a ver Nene, explícame que pasó, y de mi boca no salían palabras, solo más llanto, rememoro esos instantes y vuelvo a ver el rostro de mi mamá que quería que me tranquilizara y ya con un tono más enérgico me dijo, que si yo no estaba agusto, se llevaba lo que había aportado y nos íbamos en ese instante. es de los momentos en que recuerdo ver a mi mamá enérgica pero tierna a la vez.     
Esas celebraciones eran muy vertiginosas, se platicaban mucho y así como llegaban, se iban. No mentiré al decir que las recuerdo con cierto cariño pero al mismo tiempo, con un dejo de desconcierto, pues traían situaciones como el no llevar el uniforme, lo que traía una serie de complicaciones que ya luego escribiré al respecto. Por lo pronto me quedo con la idea de las celebraciones escolares al paso de las horas se diluían, pero que daban paso a otro día de asueto, el primero de mayo y lego, los llamada época de puentes de mayo, seguiré reuniendo anécdotas que compartir, mientras tanto, ESTAMOSENCOMERCIALES