Suena el teléfono y mi corazón no deja de latir rápidamente.
Ya sea mensaje o llamada mi pensamiento no puede despegarse del recuerdo. Mi
mente dice una cosa que mi voluntad se resiste a aceptar, estoy lejos y con
ganas de iniciar desde cero pero no tengo dominio de mi alma. Soy débil y eso
queda patente. Estamosencomerciales!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada